Las cuevas de las maravillas.
El parque
nacional Cueva de las Maravillas es
un área protegida en la parte oriental de la isla la Española, específicamente
en el país caribeño de República
Dominicana. Recibe su nombre por la Cueva de las Maravillas1 (hasta 1949 llamada Cueva Jaguar) conocida por sus
pinturas antiguas realizadas por los aborígenes tainos.
Se ubica en la provincia de San Pedro de Macorís, en la
vía desde esta ciudad hacia La Romana, cerca de los Ríos Soco y Cumayasa. Tiene
800 metros de extensión y se encuentra a 25 metros bajo tierra.2 Posee una superficie de 4,5 kilómetros cuadrados y fue
declarado parque nacional el 22 de julio de 1997.
Dentro de la cueva se puede apreciar alrededor de 500
pinturas en las paredes y grabados donde predominan el color negro y el rojo,
hechas por los tainos, antiguos habitantes de la isla ya extintos.
Según informaciones, la misma cuenta con 10 petroglifos,
es decir, grabados sobre la roca, y 472 pictografías, o sea, pinturas sobre las
paredes. De estas 472 pictografías 144 fueron catalogadas como enigmáticas o
abstractas y 69 de caprichosas agrupaciones de puntos. Además se pueden
apreciar 135 pictografías con rostro humano, 18 de animal, 41 de forma humana y
animal, 18 geométricas y 38 geométricas y humana.
Los atractivos que ofrece la maravillosa caverna son: la
Galería Pictográfica, El Espejo de Agua, que consiste en un lago artificial que
refleja como un espejo la parte de arriba de la cueva y El Gran Panel, en esta
última se puede apreciar una pintura rupestre creada por los taínos, la cual
representa un ritual fúnebre, entre otros.
En la variedad de la flora figuran 48 especies naturales
de arraijanes, guáyiga, caya amarilla, guayacán, pega palo, jazmín, uñas de
gato, damajuana, palo de gallina, cuba negra, yaya prieta, café cimarrón,
guarapo, palo de burro, pringamoza y palo amargo, entre otras.
La cueva se abre en roca caliza arrecife perteneciente a
la unidad morfofonológico conocida como Llano Costero Sur oriental.
En el 1926 era llamada Cueva Jaguar, y en el 1949 el
profesor Francisco Richiez Acevedo le asignó el nombre de Cueva de las
maravillas por la hermosura que revelaba en su interior y todo lo que los
visitantes podrían imaginar al observar las figuras creadas por las
estalactitas y estalagmitas, así como por su gran diversidad de pictografías.
Opinión
personal.
Las cuevas
de las maravillas es un lugar muy
hermoso, en este lugar se hacen excursiones escolares donde les permiten
a los estudiantes conocer de su cultura, es un lugar que le aporta mucho
aprendizaje a todas las persona que lo visitan.

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